Cómo leer tu primer libro en inglés sin abandonarlo
Elige un libro corto, un nivel por debajo de lo que crees que puedes, y léelo con la traducción bajo cada oración en vez de un diccionario en la mano. El objetivo del primer libro es terminarlo, no entender cada palabra.
Por qué se abandonan los primeros libros
El primer libro en inglés casi siempre falla de la misma manera. Abres un clásico que todos recomiendan, buscas cuatro palabras en el primer párrafo, pierdes el hilo, y en la página tres estás leyendo el diccionario en vez de la historia. El problema no es tu inglés. Es que una novela es un texto largo, y cualquier texto largo leído palabra desconocida por palabra desconocida se convierte en trabajo.
Dos cosas lo arreglan: la longitud correcta y el tipo de ayuda correcto. Un libro corto mantiene la meta a la vista. La ayuda al nivel de la oración, no de la palabra, te mantiene dentro de la historia.
Elige más corto y más fácil de lo que crees
Si tienes B1, empieza con algo de nivel A2 o un B1 fácil, de menos de unas 25 000 palabras. En la primera página debería parecer demasiado fácil. Esa sensación desaparece hacia la página veinte, porque el cansancio alcanza a todos, y un libro que empezó fácil es un libro que todavía puedes leer por la noche después del trabajo.
El estante de libros cortos lista los títulos más breves de la biblioteca, del más corto al más largo, y cada nivel tiene su propia página. Primeros libros que la gente sí termina: El príncipe feliz y otros cuentos, La leyenda de Sleepy Hollow, El fantasma de Canterville, y Alicia en el país de las maravillas cuando quieras algo más largo.
Lee la oración, no la palabra
El método es simple. Lee una oración en inglés. Si la entendiste, sigue. Si no, mira su traducción, que en Booklern está justo debajo del inglés, vuelve a leer la oración en inglés una vez más y continúa. No te detengas a anotar la palabra, no abras un diccionario, no releas el párrafo.
A quien se formó con diccionarios esto le parece trampa. No lo es. Sigues leyendo inglés, y la traducción hace lo que hace un buen profesor: confirma el significado y se aparta. Las palabras que encuentres con suficiente frecuencia se quedarán solas, que es el tema de otra guía.
Usa el audio
Haz que te lean el pasaje en voz alta al menos una vez por sesión. Oír la oración mientras la ves une la palabra escrita con la hablada y marca un ritmo. Los lectores que escuchan dejan de pronunciar cada sílaba en su cabeza y empiezan a captar frases enteras, que es lo que es la lectura fluida.
Un horario que sobrevive a la vida real
Veinte minutos al día valen más que dos horas el domingo. Al ritmo de un estudiante, unas 150 palabras por minuto con la traducción a la vista, veinte minutos son unas 3 000 palabras, así que un libro de 15 000 palabras toma una semana. Termínalo, anota el título en algún sitio y abre el siguiente el mismo día. El segundo libro siempre es más fácil que el primero, y al tercero ya eres una persona que lee en inglés.